Los perros que muestran un comportamiento indisciplinado pueden saltar sobre usted, lanzarse a la cara, agarrarle las mangas o las perneras del pantalón, jugar a tirar de la correa y/o morderle o morderle los brazos juguetonamente hasta el punto de dejarle moratones o romperle la piel. Este comportamiento se observa a menudo en perros de refugio frustrados y ansiosos, pero hay varios factores que hacen que algunos perros sean más propensos a mostrar estos comportamientos que otros. Por ejemplo, los perros que no aprendieron a inhibir correctamente las mordeduras durante sus primeras experiencias en la camada, los perros con un historial de juegos bruscos con la gente y los perros con un adiestramiento y una socialización inadecuados con las personas pueden ser más propensos a tener un comportamiento rebelde. Existen varias estrategias que puede probar con su perro para reducir su comportamiento indisciplinado.
Enseñar autocontrol
- Enseñe a su perro a sentarse antes de conseguir cualquier cosa que desee: antes de acariciarle, saludarle, ponerle la correa, abrirle la puerta, jugar, dejarle el cuenco de comida o darle un premio. Será su forma de decir "por favor".
- Su perro tendrá que aprender que el comportamiento grosero no le conseguirá lo que quiere (por ejemplo, atención, juego, acceso a juguetes, etc.). Una forma de desalentar este comportamiento es darle la espalda, cruzarse de brazos y evitar el contacto visual. Cuando se haya calmado, puede volver a hablar con él.
- Haz que tu perro arrastre la correa dentro de casa y fuera. Si empieza a saltar o a morder, pise la correa o sujétela con el brazo estirado. También puedes enganchar un mosquetón al asa de la correa para que, si empieza a morrearse, puedas atarlo a un objeto sólido y resistente (por ejemplo, una valla, alrededor de un poste, etc.) y alejarte de él. Cuando se calme, puedes volver a hablar con él, pero si empieza a exaltarse de nuevo, aléjate. Repítelo hasta que se calme.
Redirección
- Es posible que observe ciertos patrones en el comportamiento de su perro que le ayudarán a anticipar cuándo va a comenzar el comportamiento rebelde. Puede tratarse de una mirada, un lugar concreto, una hora del día, una actividad o un elemento del entorno que provoque este comportamiento. Prepárese para poder redirigir a su perro antes de que comience uno de estos episodios rebeldes. Tenga golosinas a mano o en distintas habitaciones de la casa para que, cuando sienta que su perro está a punto de volverse revoltoso, pueda desviar su atención pidiéndole órdenes por defecto (por ejemplo, siéntese, túmbese) y lanzarle golosinas lejos de usted para que se centre en algo que no sea usted.
- Asegúrese de no recompensar accidentalmente a su perro por un comportamiento indisciplinado. Si no es oportuno y empieza a darle golosinas cuando ya ha empezado a saltar sobre usted y a morderle, aprenderá rápidamente que cuando se comporta de forma indisciplinada, recibe golosinas. De este modo, será más probable que vuelva a incurrir en estos comportamientos en el futuro y será más difícil acabar con ellos. Busque esos precursores tempranos del comportamiento indisciplinado y redirija su atención antes de que tenga la oportunidad de exaltarse.
Juego apropiado - Tira y afloja
- Evite los juegos bruscos, las luchas o los juegos que permitan a su perro ponerle la boca encima. Esto dificultará que su perro distinga entre el juego apropiado y el inapropiado.
- El tira y afloja puede ser un gran desahogo para la energía de su perro, pero es importante respetar las normas:
- Usted (no el perro) inicia el juego haciendo que el perro espere a que le dé permiso para coger el juguete. Mientras el perro está sentado, déle una señal verbal, como "¡Tira!" o "¡Vale!" para iniciar el juego. Si el perro empieza antes de que le dé la señal, póngale el juguete detrás de la espalda y dígale "¡Uy!". Pasados unos segundos, inténtelo de nuevo.
- Enseñe a su perro la señal "¡Dar!" o "¡Soltar!" intercambiando por otra cosa, como otro juguete o golosina, y luego reinicie el juego como hizo en el paso 1. Realice varios intercambios para consolidar esta señal.
- Si su perro se niega a soltar el juguete o sus dientes entran en contacto con su piel o su ropa, ponga fin al juego diciendo "¡Uy, tiempo fuera!" e ignore al perro. Si el perro deja caer el juguete, recójalo y escóndalo detrás de su espalda o póngalo fuera de su alcance. Así enseñará a su perro que la diversión termina cuando no suelta el juguete a la orden o cuando sus dientes entran en contacto con él, y le dará tiempo para calmarse antes de volver a empezar el juego.
- Siempre que sea posible, termine cada juego con una buena nota y recompense a su perro dándole una golosina y elogiándolo.
Ejercicio físico y mental
- Asegúrese de que su perro hace suficiente ejercicio físico jugando a buscar la pelota, saliendo a pasear o a correr y jugando con otros perros (si puede). Si su perro se pone revoltoso durante los paseos, haga ejercicio y juegue con él en el patio para cansarlo antes de salir a pasear.
- Su perro necesita tanto ejercicio mental como físico. Proporciónele estimulación mental mediante juegos de búsqueda, como buscar las croquetas tiradas por el suelo, el patio o la hierba, o dándole a su perro rompecabezas, juguetes comedero, alfombrillas y otros juguetes interactivos. Puede fabricar muchos de estos artículos usted mismo o comprarlos.
Técnicas de gestión
- Para los perros que muerden o juegan al tira y afloja con sus correas, considere la posibilidad de utilizar una correa con cadena (tenga en cuenta que no es lo mismo que una cadena de ahogo o un collar con cadena) para disuadir a su perro de que ponga los dientes en la correa. A la mayoría de los perros no les gusta la sensación del metal en los dientes y aprenderán rápidamente que este juego ya no es divertido. Otra opción es colocar un tubo de PVC sobre la correa, que también puede disuadir de morderla por las mismas razones. Para algunos perros, la solución puede ser tan sencilla como darle un juguete para que lo lleve durante el paseo.
- Los cabestros son una herramienta que puede utilizar para evitar que su perro le agarre. Estos dispositivos le permiten controlar la cabeza del perro, de modo que puede utilizar la correa para dirigir la cabeza del perro lejos de usted. Sin embargo, muchos perros encuentran aversivos los arneses de cabeza, por lo que es importante introducir el arnés de cabeza lenta y gradualmente mientras se utilizan golosinas para que aprenda que es algo maravilloso.
- Adiestrar a su perro para que lleve un bozal canasta es una última opción para los perros con poco control sobre la boca. Los bozales canasta permiten a los perros abrir la boca, beber e incluso comer, al tiempo que evitan que muerdan. Al igual que un cabestro, un bozal cesta necesita ser introducido con el mismo proceso de condicionamiento para que aprendan el bozal es una buena cosa.
Advertencia sobre los métodos físicos de corrección y castigo
- Métodos como dar un rodillazo al perro en el pecho, apretar entre las almohadillas de las patas del perro o agarrar el hocico o el pelo del perro probablemente sólo empeorarán el comportamiento indisciplinado de su perro. Muchos perros ven estos comportamientos como un juego y su comportamiento indisciplinado sólo se intensificará.
- Castigar verbal o físicamente a su perro por estos comportamientos también puede ser contraproducente. Gritar, pegar, colgar de la correa, utilizar métodos que impliquen "afirmar la dominancia" como el "rollo alfa" o pellizcar la oreja del perro, o recurrir a collares de púas o de choque causará en casi todos los casos daños físicos, emocionales y/o psicológicos a su perro.
- Los métodos de castigo no sólo pueden dañar la relación con su perro, provocando que le tenga miedo, sino que su perro puede empezar a anticiparse a ser castigado y empezar a mostrar agresividad defensiva. Además, su perro estará menos dispuesto a ofrecer nuevos comportamientos deseables porque está anticipando el castigo, y porque usted no está enseñando a su perro un comportamiento apropiado para reemplazar su comportamiento rebelde, es probable que llene ese comportamiento con otro indeseable.