Masticar es un comportamiento natural y placentero para los perros. Los perros que mastican zapatos y muebles no lo hacen porque estén enfadados o sean rencorosos; simplemente son perros. Los perros jóvenes utilizan los dientes para explorar el mundo que les rodea y mastican para aliviar el dolor de la dentición. Los perros que se aburren o buscan atención también pueden desarrollar comportamientos de masticación no deseados para ayudar a solucionar el problema. Prepare a su perro para el éxito evitando la masticación no deseada y proporcionándole objetos adecuados para morder.
¡Mastica esto!
- Gestión: Proteja su casa de los mordiscos tentadores. Recoja los zapatos, la ropa y los juguetes de los niños, y restrinja el acceso a las zonas que puedan causar tentación. Supervisar a su perro en todo momento le permitirá prevenir el inicio de malos hábitos y enseñarle un comportamiento adecuado. Si no puede vigilarlo, métalo en una jaula o en una zona segura para perros.
- Lo correcto: Tenga a mano varios juguetes para masticar y rótelos cada pocos días para que siempre sean nuevos y emocionantes. Los juguetes masticables para cachorros, los Kong y los Nylabones son artículos estupendos para que los perros trabajen sus dientes. Preste a su perro una atención positiva cuando esté masticando sus juguetes.
- Ejercicio e interacción: Masticar puede ser una forma divertida de entretenerse para los perros. Ayude a satisfacer esta necesidad proporcionándole ejercicio e interacción diarios para que trabaje tanto su cuerpo como su mente. Los paseos diarios, los juegos de buscar y traer o las sesiones de adiestramiento pueden ayudar. También puede probar a darle de comer con comederos rompecabezas o juguetes huecos en los que introduzca su comida.
¡Eso no!
- Si su perro está mordisqueando algo que no debe, haga un ruido agudo para sobresaltarle (no asustarle) y que deje de hacerlo. En cuanto deje de hacerlo, aléjelo del objeto y ofrézcale otro mordedor adecuado.
- Enseñe a su perro la orden "déjalo", de modo que si le pilla en el acto, pueda interrumpir la masticación con la orden. Recompensa al perro cuando deje el objeto en paz.
- Puede ayudar a disuadir a su masticador de objetos específicos rociándolos con un aversivo gustativo, como la manzana amarga.
Aspectos a tener en cuenta
- La "mirada culpable" no es más que una respuesta a tu tono de enfado y a tu postura corporal. Poner las orejas hacia atrás, agacharse, evitar el contacto visual e incluso alejarse son intentos de evitar que te enfades. No sabe que lo que te ha enfadado es que mastique, aunque se lo digas.
- El castigo a posteriori no servirá de nada, ya que los perros no relacionan los hechos pasados con las acciones actuales. A menos que lo sorprenda en el acto (véase más arriba), lo mejor es respirar hondo y formular un plan diferente para ayudar a su perro a entender lo que puede y no puede masticar.