Hay muchas razones por las que un perro puede necesitar llevar bozal, como la seguridad durante los procedimientos veterinarios, el aseo o en ciudades donde algunas razas pueden estar obligadas por ley a llevar bozal en espacios públicos. Sin embargo, si un perro nunca ha aprendido a llevarlo cómodamente, puede resultarle muy estresante. Es posible que intente evitarlo, que le gruña, que se niegue a caminar con él puesto o que lo arañe con la pata, pudiendo hacerse daño. Sin embargo, puede ayudar a su perro a aprender que llevar bozal puede ser una experiencia agradable. Mediante el adiestramiento positivo y el contracondicionamiento, puede enseñar a su perro a aceptar de buen grado el bozal y a llevarlo cómodamente. El objetivo es que su perro aprenda que cuando lleva el bozal ocurren cosas buenas, como sabrosas golosinas o salir a pasear.
CONSEJOS GENERALES:
- Para empezar, elija un lugar donde su perro se sienta cómodo y sin demasiadas distracciones. También necesitarás muchas golosinas sabrosas que le encanten a tu perro.
- Despacio Divida el adiestramiento en pequeños pasos para que su perro se sienta cómodo e interesado.
- Haga que las sesiones de adiestramiento sean breves y agradables. Enfócalo como un divertido juego de aprendizaje para tu perro.
- Si en algún momento del adiestramiento su perro intenta evitar o resistirse al bozal, retroceda un paso hasta donde su perro se sienta cómodo y proceda a un ritmo más lento.
PASO #1:
Sujete el bozal con una mano, con la abertura hacia el perro y las correas apartadas. Comience con el bozal a su espalda o a su lado con el perro frente a usted.- Muéstrele el bozal a su perro, pero no se lo acerque a la cara. Cuando su perro mire el bozal, utilice un clicker o una palabra marcadora (como "¡bien!") y recompénselo con una golosina de su otra mano. Vuelva a colocar el bozal a su lado o detrás de su espalda mientras le da la recompensa. Repita este proceso varias veces.
- Algunos perros sentirán curiosidad por el bozal y se acercarán rápidamente para investigarlo. Otros pueden mostrarse más recelosos al principio, pero cuando empiecen a asociar la visión del bozal con las golosinas, se sentirán más cómodos.
- A medida que su perro empiece a mostrar más interés por el bozal, puede acercarlo ligeramente para animarle a interactuar con él, por ejemplo, olfateándolo o tocándolo con la nariz. Marque (diga "¡bien!" o haga clic) y recompense estas interacciones positivas con el bozal con muchas golosinas y elogios.
PASO #2
Una vez que su perro toque el bozal con la nariz cada vez que se lo presente, puede animarle a meter la nariz dentro del bozal colocando un poco de algo sabroso, como mantequilla de cacahuete o queso, dentro del labio del bozal, o puede sujetar una golosina justo dentro de la abertura.- Marcar y premiar por meter la nariz dentro del bozal.
- No empuje el bozal hacia delante sobre la cara del perro. Su objetivo es que su perro coloque su propia nariz dentro del bozal cuando se lo presente.
- Puede animar a su perro a meter más la nariz en el hocico introduciendo gradualmente una golosina en la abertura.
- Una vez que su perro haya colocado la cara dentro del bozal con seguridad, puede pasar al siguiente paso: aumentar la duración.
PASO #3
Para poder abrochar finalmente las correas, necesitará que su perro mantenga la cara dentro del bozal durante varios segundos.- Aumente la duración esperando sólo una fracción de segundo más antes de marcar y tratar. También puede darle unas cuantas golosinas a través del hocico. Aumente la duración poco a poco y diviértase.
- Una vez que su perro mantenga la cara en el bozal durante varios segundos, puede empezar a manipular las correas. Practique moviendo las correas alrededor de la cabeza del perro y luego marque y déle un premio. No las abroche al principio. Es importante asegurarse con antelación de que su perro se siente bien con el sonido de la hebilla al ser abrochada.
- Deje que su perro se sienta cómodo manteniendo la cara en el bozal mientras usted mueve las correas. Cuando su perro se sienta cómodo manteniendo el bozal en la cara mientras usted manipula las correas, puede abrochar la hebilla, marcar y recompensar, y luego desabrochar la hebilla. Cuando su perro se sienta cómodo con este paso, puede empezar a aumentar gradualmente el tiempo que deja el bozal puesto, recompensándole con frecuencia.
Una vez que haya enseñado a su perro a llevar bozal de buena gana, no recurra al bozal únicamente durante acontecimientos estresantes. Continúe utilizando el bozal periódicamente durante situaciones positivas, como paseos o juegos de adiestramiento, para que el bozal siga siendo una experiencia positiva y agradable para su perro. Con un poco de paciencia y mucha práctica puede enseñar a su perro a amar el bozal.